una venta de riesgo y alturaVisité el pasado viernes a un potencial cliente (recordar a todos los vendedores que prospectar puerta fría es fundamental y debemos hacerlo de manera continuada para no oxidarnos) y, con tiempo esperando a que me atendieran, en la pared vi la imagen adjunta que me hizo reflexionar sobre varios aspectos de nuestra actividad comercial.
Las primeras ideas que me vinieron a la mente fueron lo arriesgado de la profesión de vendedor y también la sinrazón de aquellos profesionales que no siguen los procedimientos adecuados para vender y van de kamikazes por la profesión intentando vender a todo el mundo sean o no sean prospects reales y hayan o no hayan indicios de una oportunidad real de venta.
La segunda idea que me vino tiene relación con la sensación de que los comerciales y los departamentos comerciales somos muchas veces como el Leónidas espartano, en la vanguardia contra todos los potenciales clientes que vienen hacia ti en una Termópilas insegura y con tu empresa allá en Atenas esperando que los vendedores la salven.
La última idea que se me ocurrió fue más tangible pues soy jugador de golf y, además, con educación “de ciencias” y la foto, sencillamente me pareció irreal.
De todas formas, que un alocado esté ahí en la barra no me parece lo más crítico sino qué hacía un niño ahí.