Se pudiera dar la circunstancia de que un vendedor no viera otra solución al mantenimiento de su puesto de trabajo que vender engañando a los clientes.
Esta práctica es poco honesta y desleal con el cliente, y también consigo mismo y con el futuro de su empresa.
No nos engañemos, hay empresas que se dedican a esta práctica, con el argumento de ir por el camino corto y ganar dinero sea como sea, incluso sabiendo que irán perdiendo clientes por el camino. Un ejemplo lo podemos ver en la publicidad engañosa en la venta de viviendas
Este tipo de empresas falsean los datos y argumentos que presentan a los clientes, pero de manera sibilina para no caer en demandas legales por engaño.
Estas empresas y/o estos vendedores arrasan con todo lo que pillan con tal de cobrar sus comisiones de ventas, incluso sabiendo que, en el tiempo, no podrán volver a hacer negocio con esas empresas, aunque cambien de trabajo. La frase sería: “Dame dinero ahora que me importa un bledo el futuro”.
¿Qué el cliente se mosquea, enfada, chilla, increpa…? Qué más da, solo vale el dinero.
En el pasado era más fácil: cada empresa se movía en su propio mundo, no se comunicaba con otras, y no había canales inmediatos de información.
Ahora con Internet y las redes sociales vender engañando a los clientes o cualquier actuación desleal es reflejada públicamente, y las repercusiones en la imagen son importantes. Pensemos en los comentarios negativos en Trip Advisor, o las reviews negativas en Google. Nadie los quiere.
No nos engañemos: podemos perder uno o dos clientes, pero si perdemos nuestro posicionamiento público en marketing estamos perdidos, nadie querrá ni recibir a uno de nuestros vendedores.
No debemos olvidar que, a un profesional, a lo largo de su carrera, solo le queda su red de clientes, aquellos que confían en él por lo bien que les ha tratado en cada proceso de venta, y a los que siempre podrá acceder a vender si va a trabajar a otra empresa diferente.
¿Cómo puede un vendedor engañar a su cliente?
Principalmente:
- Con datos falsos sobre su producto/servicio en venta, o también ocultándolos.
- Intentando vender un producto que no es el que el cliente desea, pero haciéndole ver que sí.
- Mediante la publicidad engañosa sobre sus soluciones.
- No cumpliendo con los compromisos adquiridos durante la venta.
No nos engañemos: cuando un vendedor ve que su empresa le abre la puerta a que engañe, ese vendedor se acostumbra y termina engañando incluso a su propia empresa mediante descuentos excesivos de precios o ventas engañosas tanto para el cliente como para su empresa.
Un ejemplo sería aquel director comercial que cumple la cuota superando las expectativas, cobra excelentes comisiones y. tras entregar los pedidos su empresa pierde dinero con esas ventas, cuando ese director ya se ha ido a otra.
Qué debe hacer un vendedor si está obligado por su empresa a engañar al cliente
Muy sencillo: buscar otro trabajo, uno que haga que las relaciones con sus clientes se lleven por la vía honesta, y que al vendedor le aporte experiencia de calidad para mejorar como profesional y acceder a mejores trabajos.
Si eres vendedor y estás en una de esas empresas que engañan, márchate cuanto antes de ahí porque todo será perjudicial sobre todo para ti mismo.
Trata de buscarte una empresa digna, con productos o soluciones adecuados para ciertos clientes, empresa sólida en el tiempo, no importa que sea pequeña.

